Kakashi-Gaiden: Anime y Manga
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El diario de Mia Cooper





Diario de Mía Cooper, nombre en clave...no lo recuerdo
Día 1º:

Llevo ya una semana(o eso creo) en esta maldita jungla, selva, bosque o lo que coño sea, después de ver lo que he visto no sé dónde estoy metida. Para conservar la cordura voy a empezar a escribir este diario, para hablar conmigo aunque sea...

Lo 1º es contar (me) como llegué hasta aquí. Todo comenzó de manera rutinaria, me encomendaron una misión de rescate de rango S+, lo cual me extraño ya que solo había que ir al "bosque" a recoger a un habitante recientemente llegado que se había extraviado. Al parecer el nuevo este tenia una habilidad asombrosa que interesaba a uno de los del consejo, pero aún así me parecía exagerado el rango S+, craso error por mi parte. Recuerdo que me hicieron una advertencia antes de salir villa, pero no consigo recordarla.

Al llegar al aquí me encontré con un entorno totalmente hostil, hasta las malditas plantas me atacaban. Tras un par de horas de búsqueda encontré una libreta abierta sobre el suelo en un escenario destrozado. Me agaché para recoger la libreta mientras observaba el escenario. Allí había unos indicios extraños, pero antes de poder fijarme escuché un ruido y antes de poder darme la vuelta recibí un tremendo golpe en la cabeza y perdí el conocimiento.

Cuando desperté no recordaba nada, era de noche y estaba sola en mitad de aquel inhóspito lugar con aquél cuaderno, en el cual había muchísimos dibujos de extraños animales con anotaciones en los márgenes. Me levanté y miré alrededor. Vi unas extrañísimas pisadas, en todo aquel lugar que había una la hierba estaba marchita y formaba un rastro que se adentraba en la selva...o en el bosque, no lo tengo claro aún. Mi primera intención fue seguirlo, pero algo en mi interior me decía que ese camino conducía a la muerte, tal vez sea algún tipo de recuerdo reprimido.

Después de eso hice poco más, busqué un refugio y durante esta semana he ido recordando cosas, como mi nombre y como llegué aquí. En cuanto a la libreta y las notas sobre los animales me han servido mucho para sobrevivir esta semana, lo único que me tiene intrigada(al margen de si conseguiré salir de aquí) es la última página del cuaderno, hay un boceto a mano alzada de una bestia temible(al menos de aspecto). Lo intrigante era que el boceto estaba inacabado, con un rayón cruzando el papel, como si hubiera sido interrumpido bruscamente...lo cual encaja con la escena en la que encontré el cuaderno.

Se va haciendo tarde y necesito dormir, mañana a la noche seguiré, si sobrevivo es suficiente tiempo...


Día 2º.

Apenas he podido dormir, este extraño lugar me da dolor de cabeza, sobretodo por el enorme peso que me conlleva intentar recordar. En mi mente suenan borrosas las palabras del consejo...."No falles.....es vital.......muerte" Quisiera saber en que puñetas estaba pensando al aceptar esta misión, quizás debería haberla rechazado, pero para el consejo no tengo ni voz ni voto.

Faltan pocas horas para la noche, ruidos extraños en todas direcciones me envuelven, y no puedo dejar de mirar la ultima pagina del cuaderno, estoy atemorizada, podría ser atacada en cualquier momento, y la persona que he de buscar no se si habrá sobrevivido a esta naturaleza tan hostil.

Ya es de noche, me dirijo sin saber por donde ando, siguiendo las extrañas pisadas, he podido comer unas frutas en forma de trébol que había en unos extraños árboles y me siento mareada. Pude seguir caminando, pero se me quitaron las ganas al ver un rastro de sangre y un dedo. ¿Será del superviviente al que he de rescatar? Espero que no, por mi propio bien.

Seguí aquel rastro de sangre, que solo tenia una interpretación "¿La muerte? Por aquí si es usted tan amable" no me falta el humor, pero tampoco el miedo. Encontré otro dedo. No es que me anime a seguir pero debo hacerlo, mas adelante pude vislumbrar lo que parecía enorme monstruo, muerto. Eran evidente signos de pelea, ¿Seria la persona que debo encontrar? Mañana seguiré investigando, sigo estando mareada, buscare otro refugio... y intentare dormir, porque no se si podré.


Día 3º:

El día ha sido horrible, necesito salir de aquí de cualquier manera, ¡pero este sitio es un infierno!

Ayer conseguí conciliar el sueño en la copa de un árbol, lejos del suelo donde moran todo tipo de seres espantosos, como un insecto que pisé y casi tropiezo por su desmesurado tamaño, hasta las plantas del suelo se retuercen maléficamente. Pero al amanecer me encontré con bastantes insectos que no había visto en mi vida por todo mi cuerpo, y de la impresión caí de bruces al suelo. Como resultado se me dislocó el hombro, suerte que pude recolocármelo a tiempo, porque escuché un graznido muy rotundo, y al girar sobre mis pies pude ver una criatura de aspecto terrorífico.

Su tamaño era algo más grande que un caballo, pero era bípedo, con piernas parecidas a las de las aves, pero sin uñas ni garras. La bestia poseía una cresta en el lomo, la cual la tenía plegada hacia atrás, con forma aerodinámica; pude ver que también poseía dos colas, que realizaban unos movimientos en armonía con el ambiente. Su piel era verde y amarilla, más o menos como el entorno de la selva, con líneas intermitentes de color negro intenso.
Pero lo que poseía un terrorífico aspecto era su cabeza, con una cresta central situada entre ojo y ojo, y dos crestas situadas sobre sus cuencas oculares, todas ellas de un color rojo y amarillo que le daban a la criatura un aspecto terrorífico. Por si fuera poco, sus patas delanteras tenían forma de cuchillas, similar a las mantis religiosas.

La criatura me miraba fijamente, mientras agitaba sus crestas craneoencefálicas. Parecía como si se hubiera detenido el tiempo, tanto la criatura como yo permanecíamos quietos, y solo se escuchaba el aleteo de varios insectos y el crujido de las ramas de las plantas. Un viento soplaba suavemente entre los árboles, y la bestia empezó a elevar las colas, hasta dejarlas a nivel de su lomo. No me podía mover, estaba aterrorizada, recordaba haber visto a esa criatura en la libreta de dibujos que encontré, pero su nombre estaba borrado con una especie de ácido corrosivo, así como las descripciones y características. El viento cesó y la criatura sacudió una patada al suelo y se lanzó a por mi, con las cuchillas por delante en gesto amenazador. Su graznido era rotundamente fuerte y me dejaba aturdida. Salté hacia mi izquierda y caí al suelo, en un intento de esquivar aquel terrorífico ser. Pero a pesar de que me aparté, me golpeó con una de sus colas, y rodé varios metros. Sin pararme gateé hacia un hueco entre las raíces de un árbol. La bestia dio la vuelta y volvió a encararse hacia mí. La distancia era aproximadamente de diez metros. Cuando se preparaba para volver al ataque, no sabía que hacer, estaba atrapada bajo el árbol. La bestia no paraba de graznar, mi dolor de cabeza aumentaba y ¡entonces lo recordé! Fue la misma criatura que me golpeó la cabeza de una patada cuando llegué a la selva.

El suelo temblaba con los graznidos de la criatura, cuyo aspecto era más temible que nunca. Pero al parecer se percató del peligro que la estaba acechando durante todo este tiempo, y al girar la cabeza hacia un lado la bestia vio algo que la atemorizó. Con una velocidad de reacción increíble, salió corriendo en el sentido opuesto al que había mirado, alcanzando una velocidad impresionante. Y seguidamente una criatura gigantesca cruzó en su busca a una velocidad tan rápida que me produjo dolor de oídos. Al caer al suelo hacía temblar la tierra de manera brusca y, pese a que solo pude ver una mancha borrosa durante menos de medio segundo, no conseguí oír ningún ruido que hiciese tal bestia. Lo que si pude ver, desde mi cobijo entre raíces era cómo se escuchaban impactos entre árboles, que a pesar de ser bastante gruesos, se partían y caían al suelo, provocando un ruido ensordecedor.

Mi corazón late ahora mismo a unas pulsaciones descomunales, y me encuentro un poco más al fondo de este hueco bajo el árbol, que tiene el aspecto de una madriguera, pero bastante bien iluminada. Llevo aquí casi medio día de hoy, pero no me atrevo a salir. Afuera, donde estaba la criatura bípeda, la hierba ha dejado de crecer y los árboles caídos se han podrido en menos de dos horas. Espero poder dormir algo, pero poco, tengo que estar alerta.

Día 4º:

Sigo sin tener ni idea de como salir de aquí, esta mañana, con los primeros rayos del sol, e salido del hueco del árbol, no podía quedarme allí a esperar ayuda... ayuda que no se cuando llegara... ni siquiera se si me estarán buscando... Tengo miedo de encontrarme otra vez con aquella cosa.

Decidí salir en busca de algo que pueda reconocer para poder largarme de este lugar, obviamente no e encontrado nada, pero al rato de andar escuche el murmullo del agua y encontré un riachuelo, al menos me e podido asear y beber algo. Hasta este momento no me e encontrado con ningún animal que pareciese agresivo, espero que mi "suerte" continué así hasta que pueda salir de este infierno...

En cuanto a la misión... después de lo que paso ayer lo que menos me importa es la estúpida misión!! No soporto estar aquí, pero no pienso rendirme... sobreviviré cueste lo que cueste.

Antes de que se vayan los últimos rayos del sol necesito encontrar algo de comida, e intentare dormir en un árbol a unos 2 o 3  metros del suelo. Prefiero los insectos a las bestias del suelo.


Día 5º:

Pude Encontrar un árbol para dormir, me quite los molestos insectos de encima, el árbol tiene la corteza un poco viscosa, aunque es dulce como la miel, y aproveche alimentándome de ello.
Cuando me dispuse a bajar de el, resbale por culpa de maldita corteza y tuve un fuerte golpe en la cabeza, quedé inconsciente, pero gracias a aquel golpe pude acordarme de algunas de las palabras del consejo, aunque algo salteadas:

"....Mia Cooper, Soldado de elite numero 6321......... Si fracasa y regresa con vida, será arrestada y ejecutada..... Su nombre es Henrry Buttercup......poder extraordinario " Son las palabras que pasaron por mi cabeza.

Si no cumplo mi misión puedo darme por muerta, aunque con lo que me espera aquí, prefiero ocuparme de mi propia supervivencia. Cuando desperté ya era tarde, faltarían unas 3 horas para la noche, así que me dispuse a caminar un poco por este lugar, llegué a una zona donde lo árboles estaban caídos, las plantas secas y me llegaba un olor nauseabundo, mas adelante, había una cueva, con un dibujo en la entrada, era una calavera tachada con una cruz como diciendo: "Aquí no hay muerte"

Ese me pareció un lugar seguro, así que me dispuse a explorarlo, no era muy grande, era como una pequeña habitación, lo suficiente como para refugiarme. Ahora un nombre rondaba mi cabeza... ¿será él, el superviviente?



Día 6º:

Al entrar en la cueva hallé mi gozo en un pozo...no había nadie. ¡Sin embargo en esa cueva había habido vida...hace 50 años! Con los días tachados desde 23 de mayo hasta el 4 junio, probablemente los días que sobrevivió el anterior propietario, lo cual no es una expectativa muy alentadora...en teoría, me quedan 5 días de vida...habrá que "disfrutarlos"

Me centraré en la parte positiva, he encontrado un refugio que parece seguro y, al menos, es más cómodo que un árbol. La verdad es que no está mal, tiene hasta una portezuela corrediza para ahuyentar animales, al menos los animales normales no entrarían, pero visto lo visto ya no tengo nada seguro. Bueno, me voy a conseguir algo de alimento.

Ya estoy aquí. Hoy, por suerte y por sorpresa, no he tenido ningún encuentro peligroso. Pero creo que no tendré más días así, cuando estaba en un claro recogiendo bayas de un arbusto y al mirar al cielo he visto unas enormes criaturas de alas membranosas similares a murciélagos que volaban en bandadas que cubrían el sol durante minutos enteros...la conclusión es que ni siquiera el mismísimo Flametrees podría sobrevolar estos cielos sin peligro, lo cual a apagado mi "optimismo" inicial en el día de hoy, ya que mi única esperanza era ser rescatada por aire. Aunque ahora que lo pienso, si vuelvo sin el tal Henry todo dará igual. Pase lo que pase estoy muerta, la única pregunta es: ¿Vendrá la muerte a por mí o acabaré yo yendo hacia ella?


Día 7º:

Hoy me desperté sobresaltada por un olor asqueroso. En este refugio no hay iluminación, por lo que para ver algo tengo que abrir la portezuela de la caverna. Al otro lado se respiraba un olor a podrido que provocaba arcadas. Antes de morir intoxicada, preferí abrir la portezuela, con el menor ruido posible, y encontré una escena que se me quedará grabada el resto de mis días:

Justo enfrente, a los pies de la entrada de la cueva, un cadáver de un animal enorme yacía inerte sobre el suelo. Tenía abundantes marcas de batalla, y su piel verde y púrpura estaba moteada de sangre, quizás del mismo animal, o de otro. A pesar de haber sido el resultado de una pelea, no había restos ninguno de mordiscos ni desgarros, dando a entender que la criatura había muerto por el mero placer de su asesino. Si no fuera por las bayas que recogí, me pensaría si pegarle bocado a tal bestia, pero el olor a putrefacción comenzaba a ser mortal. El cadáver era tan inmenso que me resultó imposible de mover, y salí al exterior en busca de algo que utilizar como método de arrastre. Pero en cuando puse un pie fuera de la cueva, tres seres con forma de perros de tamaño de ciervos se me abalanzaron. ¡Era un maldito cebo! ¡Y piqué como un carroñero de mierda!
Retrocedí a la cueva e intenté cerrar el portón, forcejeando con las bestias hasta conseguir cerrarlo por completo. Coloqué una piedra de tamaño considerable en la puerta para más seguridad. Jadeando, me introduje mas en la cueva, mientras escuchaba a esas criaturas devorando el cadáver que habían usado como cebo. La sangre chorreaba bajo la portezuela.

Parece que en esta selva todos los animales son totalmente antisociales, todos están en guerra con todos, yo solo soy una más que se une a esta cadena alimenticia sin líder... Porque llegado el caso de que hubiera un líder, es imposible salir viva de aquí.

No he podido salir en todo el día de este refugio, he agotado todos los recursos alimenticios que recogí, no se qué más hacer, y no pienso abrir la puerta de nuevo, a saber si esas bestias siguen ahí fuera esperando que el ratón salga de su madriguera. Creo que se acerca mi fin.


Día 8:

Hoy escribo por la mañana, por que puede que sea mi ultima oportunidad de escribir algo, espero que si alguien encuentra esto le sirva de ayuda para poder sobrevivir al menos un par de días más de los que e sobrevivido yo... si es que muero. Supongo que la esperanza es lo último que se pierde.

El calor es sofocante, el hedor del animal muerto asfixiante, y la cueva se esta volviendo claustrofóbica, no aguanto más encerrada aquí esperando la muerte, así que voy a salir, he encontrado una rama tirada en la cueva y la voy a dar forma de lanza, seguramente no sirva de nada pero la angustia de estar aquí encerrada es mucho peor que la idea de salir fuera aunque este lleno de bestias que quieren darse un festín conmigo...

No se oye nada fuera, supongo que es un buen momento para salir, en un par de horas tendré lista la "lanza" que los dioses me protejan...


Día 9º:

Jamás imaginé que una lanza así provocara lo que ha sucedido. Salí de la cueva, bordeando el gran esqueleto inerte, ya sin ningún resto de carne en él, y todo estaba en silencio. Llevaba la lanza en alto, la había dejado bien tallada, aunque no dejaba de ser simplemente un palo de madera afilado.

Adentrándome de nuevo en la profundidad del bosque, ya no busco la salida, se que no saldré, sólo busco algo... que ni yo misma sé qué es, creo que comienzo a unirme a este mundillo, salí para explorar alrededor de mi refugio.

Una vez entre las plantas, unos mamíferos pequeños saltaban de árbol a árbol, pendientes de mi lanza. La miraban con mucho entusiasmo, y si la movía rápidamente, ellos también lo hacían. Al cabo de unos minutos jugando con aquellos mamíferos, estos se cansaron de mí y comenzaron a atacarme, en su intento de obtener el palo. Lo arrojé al suelo y cogí una piedra, que la arrojé contra una de esos peludas ratas grandes, que ni pareció inmutarse. Se congregaron todas oliendo el palo y, en un abrir y cerrar de ojos, un ser verde los engulló a todos de una bocanada, dejando el palo libre ya que escapó de sus labios.

¡Era una planta!

Recogí el palo y continué corriendo bordeando la cueva, que no era muy extensa. Una vez recorrí todo, utilicé una hoja en blanco del cuaderno de dibujos que encontré, y dibujé un mapa. Espero que me sirva, lo dejaré entre las páginas de este diario. De camino al refugio encontré un animal herido, agonizando. Fue como un regalo de los dioses, lo rematé y lo llevé al refugio. Ya tengo alimento para hoy, aunque esté crudo.


Día 10º:

El animal que me lleve me dio para el desayuno del día siguiente, me quede un rato encerrada, con miedo, mirando si podía añadir algo en el mapa, así que, aunque solo fuera por un rato, con extremo cuidado, anduve  un poco, por si había algo mas de utilidad ahí fuera, medio kilómetro adelante, había un árbol, enorme, que utilicé como punto de vista y control del área. Y lo dibujé en el mapa. Volví al refugio, a comerme mis sobras de aquel animal, no me quedaba nada más que llevarme a la boca.

Estando en el refugio me pegue un gran susto, se produjo un gran temblor, y no tuve mas remedio que salir del refugio, pero fue un gran alivio, ver que este no se destruyo, pero si se lleno de polvo y algunas piedras. Corrí hacia el árbol, para ver si podía visualizar que había causado tal temblor, y empezó a temblar de nuevo la tierra, pero vi a una criatura enorme, volar de lado a lado del bosque, derribando árboles a su paso, pero no lo hacía voluntariamente, parecía que algo la estaba agarrando y jugando con ella a placer, la criatura sufría, y cada vez salía volando mas lejos, y entre los árboles del fondo, pude escuchar: "Queréis comerme, eh, queréis comerme? No vais a comerme, malditos bichos, ¿es que no hay nada en este agujero infecto que no sea un despojo? ¡Al infierno con vosotros!" Y así es como conocí a Henry.

Sentí un gran alivio, y pude saber que lo hacia tan especial y sobretodo que estando con el, seria yo la amenaza, y no la amenazada, que gran alivio pude sentir cuando lo encontré, así que tras ir y hablar con el, explicarle lo sucedido, me lo lleve al refugio, el cogió a la criatura que mató, y cenamos bien esa noche, aunque habló poco, quizás estaba cansado, así que hablamos por la mañana.


Día 12º:

No pude escribir ayer, dejé el diario en el refugio y pasé el día y la noche fuera de él. Al fin sé qué le sucede a Henry, él me ayudó a recordar todo. Dispone de un poder ocular capaz de ver a una distancia increíble, por no hablar de que al entrar en contacto visual con alguien, puede manipularlo a su antojo, tanto física como psíquicamente. No habla mucho, pero me ayudó a recordar que vine a buscarle por estos poderes, y que él vino a este infierno por orden de un fundador de la villa, no me quiere decir cual de los dos es, pero si me dijo que su misión era encontrar una muestra referente a un monstruo, que él llama "Necrohodos" Afirma que el consejo le confió esta tarea porque era el único capacitado para sobrevivir en esta selva, pero ni siquiera tenían esperanzas en que él mismo la consiguiese llevar al éxito.

Ayer estuvimos en la copa del árbol más alto de la zona, mientras él me explicaba las diferentes criaturas con las que se había topado, tanto animales como plantas, y me ayudaba a recordar cosas. Dormimos en la misma copa del árbol, aunque él no quiso acercarse a mí, sino que no durmió en toda la noche.

Al despertar, regresamos al refugio, y de camino a él, vi a Henry en acción de nuevo. Un Ostajéos, según llamaba él, apareció en la puerta del refugio, intentando abrir la portezuela sin éxito. Era la misma especie de animal que me golpeó la cabeza, o a la que me enfrenté, solo que este ya estaba enfurecido. Henry siseó fuertemente, y la bestia no tardó en encararse hacia él. Había miedo en aquella criatura, mientras Henry continuaba siseando, a la vez que miraba fijamente a los ojos del Ostajéos.
Repentinamente, la criatura se abalanzó sobre Henry, que sin apartar la vista del animal, dio medio giro y, agarrándolo por una de las colas, lo lanzó costosamente hacia un lado. Esta bestia pesaba aproximadamente 3 toneladas, era un verdadero reto para Henry. Pero, mientras el Ostajéos, se reincorporaba, sin apartar los ojos de Henry, éste siseaba con una fuerza mucho mayor, y la criatura salió corriendo, destrozando la maleza del suelo.

Fue increíble, parecía como si Henry intentase imitar el siseo de algún animal que los ostajéos temieran. Me encuentro en el refugio, bastante contenta, parece que con Henry no tendré problemas de supervivencia, aunque como él afirma, sobreviviremos, pero no saldremos.


Día 13º:

Henry es increíble, no me extraña que el consejo tuviera interés en él. A parte de su increíble técnica ocular, conoce miles (y no exagero) de técnicas distintas, desde físicas de los 4 elementos a técnicas para aumentar su fuerza, velocidad o cualquier parámetro, es sencillamente invencible, no concibo ser capaz de escapar de sus poderes. Según él mismo dice solo hay unos pocos que puedan evitar su temible técnica ocular. En el consejo todos toman precauciones para no caer en sus manos. HK, CS, ONE y Aberto, al ser los mas veteranos, controlan su energía mental para rechazar su técnica, Portillo suele estar siempre en su mundo interno y no suele prestar atención a la realidad, Sir Auron utiliza sus gafas para evitar su mirada hipnotizante, Mystery... ¡es un misterio! Tras conocer los desmesurados poderes de Henry comprendo por qué le mandaron a este infierno a por ese Necrohodos, pero el mismo Henry teme a esa bestia, entonces a mi me surge una pregunta la cual espero que Henry me responda algún día... ¿Qué poderes tiene esa bestia para que hasta Henry le tema?


Día 14:

No vi a Henrry por la mañana, aunque me dejo algo escrito en el cuaderno: "Voy a capturar el desayuno" Es muy detallista a la hora de cuidarme, aunque pediría mucho si le pidiese que hablase un poco mas, espero que podamos salir de esta, y llevarlo a la villa, allí estará con gente de su especie.

Cuando henrry llegó traía una especie de ciervo, pero en vez de cornamentas, tenia un enorme caparazón en la cabeza, lo dejó en suelo, me miró y dijo:"Nos lo comeremos, y usaremos su caparazón para traer agua aquí, nos será muy útil para cuando uno de los dos tenga que darse un baño, sobre todo de noche, ya que afuera no es seguro" También me dijo, que buscando el desayuno, encontró un rió, y me sugirió que fuéramos y nos aseáramos un poco, que ya era hora.

Estando en el rió, cada uno se quedo de espaldas al otro, pero antes de meternos, Henry se quito sus sandalias, y pude ver que le faltaban dos dedos, se dio cuanta de que lo vi, y me miro con cara de profundo odio, así que no se me ocurrió preguntarle. Las aguas eran profundas, pero seguras, o eso me parecía a mí.

Estuvimos 30 minutos relajados, medio sumergidos, y de espaldas el uno con el otro, Henry hacia todo ese rato que no hablaba, parecía no estar, así que rompí el hielo y le dije: "¿Que harás cuando regresemos a la villa?".........No respondía, así que me di la vuelta, solo para comprobar que estuviese ahí, ¡pero no estaba!
En un repente fugaz, empezó a salir sangre de debajo de agua, me asuste mucho, hasta que Henry salio, con la cabeza de un bicho acuático en la mano, y dijo: "Son unos depredadores excelentes, ni tu te has dado cuenta de que me había tragado, te sugiero señorita, que si queremos salir vivos de aquí, te dejes de tanto remilgo, y estés atenta, porque si yo me relajase igual que tu, serias historia en un chasqueo" Así que, tras el discurso, nos vestimos, llenó el caparazón y se lo llevo a cuestas, murmurando cosas.

Se izo tarde, Henry fue a por la cena, y yo esperaba en el refugio, no me sentaron bien sus palabras, pero......llevaba razón, era cierto, yo vine a por el, no el a por mi, como mandada que soy, debo tener una conducta ejemplar, que tonta he sido al relajarme desde que le conocí, me he puesto en sus manos, no quiero estar en deuda con el, seré mas responsable esta vez.


Día 15º:

Hoy no desayunamos, pero al medio día nos alimentamos de un animal que había muerto recientemente. Añadí varias cosas al mapa, completándolo con la ayuda de Henry. Me habló de un lugar donde podíamos encontrar alimento suficiente, de unas plantas que, a pesar de ser carnívoras, su sabia es uno de los mejores alimentos que se pueden encontrar en esta selva. Le propuse ir allí a por alimentos de reserva, pero me frenó y me dijo que lo principal es tener energías, por lo que volvimos al río a darnos un baño. Esta vez, yo estaba alerta, y cara a cara el uno con el otro. ¡Que más da que me vea mi compañero, si tenía probablemente más de mil ojos acechándome!

Mientras estábamos tumbados en la orilla, un temblor sacudió el suelo, nos levantamos rápidamente, y el suelo seguía temblando, provocando ruidos ensordecedores. Antes de finalizar el temblor, un rugido potentísimo resonó en kilómetros y kilómetros a la redonda. Nos vestimos rápidamente y nos dirigíamos en dirección al rugido. Una vez pasados unos metros, Henry me detuvo, y me avisó, dijo que se adelantaría. Yo esperé bajo un árbol, observando cómo se movía algo parecido a un cangrejo, de seis cabezas, que luchaba por trepar. Al cabo de 10 minutos, oí la voz de Henry llamándome, y acudí al claro del bosque. Allí vi algo realmente impresionante. El esqueleto de un dragón yacía en aquel claro, entre abundantes árboles troncados y maleza dispersa por el suelo. El acceso era casi imposible, pero el colosal esqueleto destacaba por su tamaño... era Flametress, o lo que quedaba de él.

Ante tal imagen, Henry no dudó en conducirme al refugio corriendo todo lo deprisa que podían nuestras piernas. Llegamos aquí, cerramos la portezuela, colocó todo lo que encontró a mano de peso bloqueando el acceso y, jadeando, se recostó en lo más profundo. Cuando le pregunté qué sucedía, no respondió, tan sólo murmuraba "Ha estado muy cerca, está muy cerca" Henry está verdaderamente atemorizado, y a mi me cuesta mantener la pluma para escribir. Presiento que se acerca un fin, espero que mañana sea un día mejor que éste.


Día 16º:

Henry no se ha levantado del suelo en todo el día, está inconsciente... y no se por qué, solo se durmió y no ha vuelto a levantarse. Hoy salí fuera, a por algo de comer, le cogí el cuchillo a Henry, es el único arma que nos queda, y fui a por ese lugar de plantas carnívoras, quizás un poco de esa sabia restaure a Henry. Usando el mapa logré llegar, pero aquello parecía una zona muerta. Reinaba el silencio, no había ni un ruido, nada se movía, y no encontraba ninguna planta que destacara, todo era maleza prácticamente podrida. Saqué el cuchillo y avancé. Tan pronto como el crujir de una rama se oyó cuando la pisé, todo aquel pasillo de plantas comenzó a removerse, levantándose enormes plantas carnívoras, fácil de distinguir por su aspecto terrorífico. Retrocedí unos pasos, a la vez que sus "cabezas" enfocaban en mi dirección. Eran demasiadas, no podía hacer nada. Di media vuelta y di un rodeo por la zona.

Fue entonces cuando lo vi. Al llegar al esqueleto de Flametress, me quedé agazapada entre la maleza y contemplé como alguien caminaba por la selva, y del cual todos los animales, incluso las plantas se apartaban a su paso. Era HK, se encaminaba sin apartar la vista, hacia Flametress. Con paso tranquilo, sus ojos estaban fijos en el cráneo del dragón. Se acercó hasta estar a la distancia suficiente para tocarlo con la vara y, mientras hacía una mueca, golpeó con la vara el cráneo de Flametress. Instantáneamente, fuego empezó a resurgir del animal, formándole un cuerpo, pero que tan sólo era fuego, fuego que sostenía el esqueleto. La criatura se reincorporó, extendió las alas llameantes y emprendió el vuelo hasta desaparecer de vista.

HK giró su cabeza y me miró, con su semblante serio característico de él. Le iba a decir algo cuando su cuerpo comenzó a deshacerse en polvo y se lo llevaba el viento, hasta que se desvaneció. Me quedé estupefacta, mirando el claro donde se hallaba el esqueleto de Flametress, ahora resucitado, aunque con un aspecto ígneo más temible aún. Al poco tiempo, el claro comenzó a llenarse de pequeños animales, ¡y no eran tan pequeños! Un lagarto con una enorme cola se abría paso por el bosque para llegar al claro, un lugar seguro para los grandes herbívoros. Este animal poseía una porra en el final de su cola, y una cabeza similar a una tortuga, pero lo más impactante, es que, pese a caminar sobre dos patas, poseía un tercer brazo en el pecho, que utilizaba para apoyarse mientras pastaba por el claro. Emitía un sonido profundo que proporcionaba protección. Memoricé al animal y regresé rápidamente al refugio. Allí lo busqué en el cuaderno y efectivamente allí se hallaba el dibujo, al parecer se llamaba Tórmifos. Henry ya estaba despierto, sentado a un lado de la caverna. Me preguntó donde estaba, le respondí que había salido a explorar y a por comida, aunque no traje nada. Bajó la cabeza y sigue pensando. Quiero volver a ver al Tórmifos, es una bestia magnífica.


Día 17º:

Caluroso el día y desdichada la noche, nuestro infierno aguarda, y mi estomago clama de dolor por falta de alimento, Henry, se fue a buscarme comida, le dije donde habitan los Tórmifos, y fue a buscarlos, aunque de eso hacia hora y media, así que fui a buscarle, temía que se hubiese encontrado con aquella persona que revivió a Flametress, pero no fue así, en su lugar, yacía tirado en el suelo, al lado de las plantas carnívoras y las fieras hostiles, no lo atacaban, porque su naturaleza es matar ellos mismo a su presa, no les gusta lo que ya sea un cadáver, Henrry estaba de nuevo inconsciente...que le está pasando?

Tras coger sabia, arrastré como pude a Henry al refugio, y le di algo de sabia, y un poco de agua que teníamos, se despertó, pero estaba débil, y con una voz casi melancólica dijo: "Antes de que me encontrases, sufrí un percance, un percance muy extraño...veras......me hallaba explorando la selva, era de noche, todo estaba en silencio, vino una ráfaga de viento, acompañada del alarido mas desgarrador que una pesadilla puede procurarte, yo no me asusto con facilidad, me quede con la mente en blanco y me puse a correr, parecía que la naturaleza se escondía de algo, las ramas de los árboles susurraban agonía y miedo con la agitación de sus ramas, y cuando me canse de correr, cientos de animales formaban estampidas y huían, poco después, el propio silencio se quedo callado, mi cuerpo se quedo paralizado, no podía ni gesticular palabra con la boca, caí al suelo, como si fuese una estatua, a los lejos, escuche los pasos de lo que parecía ser la bestia mas temible que puedas concebir en tu mente...no se que izo esa criatura, pero infecto la zona con un veneno extraño, al instante los árboles se marchitaron, dio otra pisada mas, que causó un sonido extraño que hizo que me quedase inconsciente y despertase media hora mas tarde, me dolía mucho el pie, me lo mire, y dos dedos los tenia completamente negros, tuve que amputármelos, me levante muy dolorido, esquivando animales muertos, que no lograrían huir a tiempo, afectados por la presencia de aquella criatura, y pude guarecerme, pero desde aquella noche, me suelo desmayar o caer inconciente de vez en cuando, creo que es ese veneno, sigue consumiéndome, y si no encontramos un antídoto, moriré, sin lugar a dudas. Cuando me miraste el pie, supe que debería decírtelo, pero en lo último que quería pensar era en eso, pero ya no puedo ignorarlo más.


Cuando Henry me contó eso nunca supe que reaccionaria así, me puse temblorosa, y con ganas de decirle algo, pero no me se ocurrió ninguna palabra de consuelo, solo pude decirle, que deberíamos encontrar la villa lo antes posible, o fabricar alguna medicina con las plantas comestibles, hacer pruebas.......tenia miedo, por Henry, es muy poderoso, pero aquí hay algo peor, mucho peor, y Henry no parece estar a su altura...esos dedos que encontré, eran suyos, el animal que vi muerto, cerca de esos dedos, no era por la lucha, era por lo que acaba de contarme, la zona estaba putrefacta, ¿que hubiese pasado si yo hubiese llegado antes? Quizás hubiese muerto. En el resto de este día, tomamos sabia, e hicimos fuego, mañana saldríamos a buscar cura para Henry... aguanta, héroe.....


Día 18:

Henry cada vez esta peor, tiene mala cara y su estado es pésimo, tengo miedo por el, a este paso no durara más de 2 días, por esto e decidido buscar varias plantas para probar como antídoto a su veneno, se que no sirve de nada pero al menos así hago algo... ya e probado 5 diferentes conmigo y no parece mostrar resultado alguno, ni bueno ni malo, esto es un ensayo-error hasta dar con la combinación adecuada...

Y esto es la parte fácil, por que creo que me estoy volviendo loca, cuando salí a buscar plantas, mientras Henry dormía, decidí buscar por sitios que no había estado, y encontré lo más extraño que e visto en toda mi vida, incluso estando en esta dichosa selva. En un claro de la selva, donde entraban los rayos del sol y se podía ver con claridad, encontré varias estatuas de mujeres, eran 4, y estaban allí en fila, con sus rostros melancólicos apenadas por algo... Me acerque a mirar, por si me había vuelto loca y me las estaba imaginando, pero eran reales, tangibles, estatuas de mármol colocadas en fila en medio de una selva... No tiene ningún sentido. Busque algún grabado en la base de las estatuas pero no había nada, así que proseguí mi búsqueda de las plantas, y ahora esas estatuas me acechan, de vez en cuando las veo a lo lejos entre la maleza, una estatua de mármol mirándome, y cuando vuelvo a mirar ya no están.

Creo que me estoy volviendo loca y el tiempo se acaba espero tener la suerte de encontrar la cura rápido...


Día 19º:

Henry lleva recostado en el refugio todo el día, no se mueve de ahí, al menos respira, aunque algo acelerado. Comienzo a ver ligeramente borroso, al parecer los antídotos que probé en mi tienen efectos secundarios, supongo que de ahí que viera estatuas y demás chorradas en esta locura de selva.

Hoy salí a buscar algo de alimento, regresé donde encontré al Tórmifos, recuerdo que alrededor suya se hallaban varios animales, que pastaban con él. Cuando llegué, encontré dos de ellos en el claro, pastando pacíficamente entre los animalitos. Pensé en matar uno de los animales que los rodeaban, pero la larga cola terminada en porra no me aconsejaba atacar allí. A pesar de tener un brazo en el pecho, los Tórmifos pastaban de manera bípeda, con la cola erguida manteniendo el equilibrio. Quise tocarlos, eran unos animales magníficos. Me acerqué lentamente a uno de ellos, ningún animal parecía percatarse de mi presencia, me ignoraban.

Cuando estaba al poco de tocarlo, podía ver su piel, cubierta de pequeñas escamas, y su brazo en el pecho, que parecía un fallo materno y que no podría articularlo. Dejó de pastar para mirarme, pude ver sus ojos pequeños que eran preciosos. Extendí mi mano sobre su lomo y al tocarlo, su piel tembló repentinamente y su brazo del pecho se estiró y se agarró al suelo.

Las criaturas que le rodeaban salieron aspaventadas, y el otro Tórmifos dejó de pastar, mirándome cautelosamente. El que estaba frente a mi elevó la cola en gesto amenazante. Comprendí la señal, pero al salir corriendo, giró la cola y me dio un golpe en el tobillo. Creo que me lo ha partido. Empecé a correr como pude al refugio, mi vista no me permitía correr bien. Los Tórmifos no se movieron del sitio. Llegué al refugio, Henry sigue inconsciente, y el tobillo me duele muchísimo, espero que se me pasen los efectos de los "antídotos", necesito ver bien mañana, tengo que curarme esto rápidamente.


Día 20º:

Parece ser que ya se me ha pasado el efecto de la mala vista, no pienso probar en mí más antídotos. Henry, para sorpresa mia, se levantó hoy, dio varias vueltas por la caverna y me dijo que tenía hambre. Cuando examinó mi pierna, sus ojos se desorbitaron, y no dudó en preguntarme que qué me había pasado. Le conté lo de los Tórmifos, y, tras un suspiro, me examinó detenidamente el pie.

Hizo una mueca bastante fea, pero me dijo que podía parar la hemorragia y, a base de unos golpes en varios puntos del tobillo, me lo colocó y detuvo la hinchazón. Le cogí su cuchillo y me dispuse a ir a por comida, pero Henry me detuvo y me dijo que, si no era una molestia, le ayudase a caminar, ¡cuando debería ser al revés! Le agarré del hombro y salimos, el decía que me tenía que guiar a un sitio que no figuraba en el mapa.

Fuimos caminando y nos dimos cuenta de que las plantas de las cercanías estaban, en su mayoría, marchitas. Cuando Henry miraba, murmuraba "Ha pasado por aquí..." supongo que se refería a ese Necrohodos. Al poco tiempo de caminar, nos perdimos. Henry no recordaba el camino, y estaba un poco aturdido, las palmas de sus manos estaban al rojo vivo. Tras dar varias vueltas, encontramos de nuevo el refugio. Dejé a Henry, que volvió a acostarse dentro, y volví a salir por alimento.

Vagueé por el bosque y encontré por fin dos animalillos temblando en una madriguera muy pequeña. Clavé el cuchillo repetidas veces y recogí a los dos animales muertos. Los llevé al refugio y nos lo comimos crudos, aun así estaban increíblemente buenos. Lástima que eran tan pequeños que no eran suficientes para mas días, aunque al menos, comimos.

Estoy confusa, ¿qué le ocurre a Henry? Está exageradamente débil ¿debido a qué? Ese Necrohodos? Últimamente las plantas le están pudriendo alrededor del refugio. ¿Significa eso que está rondando por aquí?


Día 21º:

La cosa empieza a ponerse más fea si cabe, lo que parecía un día normal sin incidencias(o a lo mejor las ha habido pero ya estoy acostumbrada a ellas) se complicó hace un rato, ya entrada la madrugada. Había sido un día tan anodino que no iba a escribir ni siquiera, solo un paseo de reconocimiento, ir a por agua y coger algunas frutas de los alrededores, no me puedo alejar mucho, ni mi tobillo ni los cuidados que necesita Henry me lo permiten. Al volver di un poco de agua y comida a Henry, se levantó del camastro, comió y volvió a el sin mediar palabra. Lo importante y lo que me hace escribir esta página es lo que me mantiene despierta cuando ya está bien entrada la madrugada. Estaba yo intentando dormir y cuando estaba a punto de conseguirlo Henry empezó a murmurar algo entre delirios. Me levanté azorada y le tomé la temperatura, estaba ardiendo. Me arranqué un jirón de la ropa, lo empapé en agua y se lo puse en la frente. Le quité la manta y de la mayoría de su ropa y comenzó a bajar la temperatura. Fue entonces cuando pude escuchar lo que murmuraba. "Están aquí, en el claro, ve al claro, ve al claro, ve al claro, en el claro están las respuestas" dijo mientras su voz se apagaba...por suerte seguía (y sigue) respirando.
Pese a mi lesión la curiosidad me mataba y armándome con el cuchillo me dispuse a ir al claro. Fui con extremo sigilo al claro (donde vi el esqueleto de Flametress) y allí los vi... estaban los cuatro, HK, CS, Portillo y Sir Auron. Lo primero que pensé fue en como había sabido Henry que estaban allí, pero algo en su conversación me llamó la atención. "Se nos ha ido de las manos, señores" dijo HK "tenemos que hallar la manera de matar al Necrohodos". Se quedaron unos segundos callados...unos segundos eternos. Luego fue Portillo el que habló, dijo algo así como que el lo había advertido y que no tenía nada que ver a lo que Sir Auron contestó que todos estaban metidos y que todos participaron en su creación. En ese momento CS alzó la mano para callar a Sir Auron y señaló donde yo estaba diciendo "no estamos solos". Un terrible escalofrío recorrió mi espalda, huí como pude pero aún me dio tiempo e escuchar algo más..."si nos ha escuchado no puede vivir". Corrí cuanto pude y llegué al refugio a cambio de un increíble dolor e mi tobillo y la sensación de una muerte inminente. Mis esperanzas se salir de esta selva eran pocas, pero ahora se que si salgo no tengo a donde ir, conclusión: el suicidio cada vez me parece más tentador...


Día 22º:

Mi tobillo está muy hinchado pero no me duele: he dejado de sentirlo. Hoy ha sido un día pacífico, Henry se incorporó, fue de caza y trajo un animal el cual era casi todo pelo, para comer. Como medía aproximadamente como un perro, nos lo comimos a lo largo del día. Henry no hizo más, tras comer, se volvió a recostar. Yo tan sólo salí del refugio para dar un pequeño paseo, no se puede avanzar mucho o quién sabe qué cosas pueden pasar. En el camino encontré un Tórmifos, esta vez no me acerqué a él, supe que si lo hacía, tal vez no pueda regresar a la caverna. Encontré varias ramas y troncos resistentes y me los llevé al refugio para situarlos a forma de cierre de portezuela, por si llega el caso.

El día ha sido tranquilo, pero aún recuerdo las palabras que escuché ayer. No se lo he contado a Henry, y tampoco sé si debo hacerlo. De cualquier modo, el está dormido, y yo voy a hacer lo mismo.

¡Henry se ha incorporado bruscamente!

Me ha cogido por el hombro y me ha dicho "Sabes que no voy a salir vivo de ésta, probablemente tu tampoco, pero intentaré por todos los medios que tenga a mi alcance que lo consigas, y si llega el caso de que lo logres... bah da igual, eso no pasará..." y se volvió a acostar. Comienzo a creer que está loco. Ahora escucho unas pisadas muy fuertes caminando alrededor de la caverna, se alejan, se acercan, se vuelven a alejar... ahora no puedo conciliar el sueño. Ya es tarde para ver que sucede, mañana con la luz del día examinaré las pisadas a ver de qué se tratan.


Día 23º:

Me levanté pegando exclamaciones de pavor al viento, había tenido una pesadilla...... soñé que 6 personas a las cuales no les podía ver la cara me rodeaban en círculos y cuchicheaban cosas, susurraban alto, y no les entendía, una luz intensa me rodeó y esas 6 personas empezaron a desatar poderes anormales, con un intenso eco de gritos injurias y desmesuradas explosiones........que mal sueño, me levanté, me incorpore débilmente, mi mente aislada por aquel mal sueño, me impidió no acordarme de las pisadas de ahí fuera hasta pasada media hora.

Me puse a investigar aquello, con una emoción, que pese a mi estado agradecía, cualquier señal me alegraba, la esperanza es lo último que se pierde, sin embargo el coraje carece por desgracia de la misma regla. Las pisadas eran.......in concluyentes, alguien o algo debió asegurarse de desfigurarlas, y puesto que paso por aquí cerca podría avernos matado, en nuestro actual estado, la única resistencia que oponemos es la de no servir nuestra exquisita alma en bandeja de plata a la propia muerte, que es de oro.

Henrry despertó, me pregunto por mi pie, yo le di a entender que lo sobrellevaba con humor, pero henrry no sabe que es el humor, y estando aquí, no me resulta raro que lo ignore. Se levanto despacio y me dijo que fuésemos por comida.

Dos horas mas tarde regresamos de la caza, fue mas difícil cargar con henrry que llevarnos el bocado al refugio, una vez terminamos, henrry me pidió el cuchillo, pero no me di cuenta hasta entonces, de que me lo deje en aquel claro donde cazamos, así que salí a buscarlo, mal presagio, escuchaba susurros, como en el sueño, el bosque me intimidaba de nuevo, volvía a tener miedo, pero solo era mi imaginación, así que pude retener esa mala emoción. Allí estaba el cuchillo, en el claro de la jungla, a lo lejos escuchaba la voz de henrry llamándome a gritos, tras coger el cuchillo fui corriendo a malas zancadas.

Llegué al refugio y me pregunto que de donde venia, yo le dije que del claro, naturalmente, pero el me dijo que escucho pasos a la derecha del refugio, y el claro esta por la izquierda, pero si henrry creía que yo era la que hacia ese ruido... ¿que o quien puede ser? ¿Que nos atormenta ahora? Henrry me dijo que no solo eran pasos, que era como si un aura que alimentase la desesperanza, algo muy extraño, a mi parecer, esta jungla por mucho que veas, nunca dejara de sorprender, nos metimos en el refugio, e hicimos guardia.


Día 24º:

El sueño me ha abandonado, no he conseguido conciliarlo, la noche anterior fue la peor de mi vida y, contando con todo lo que me ha pasado desde que llegué a esta jungla, es decir mucho. Henry parece haber empeorado de nuevo, su repentina mejora solo ha sido un pequeño paréntesis en su intoxicación. Su fiebre no para de aumentar, sus delirios cada vez son más desquiciantes. No para de balbucear, me pone de los nervios, se que no es su culpa pero no lo puedo evitar. Hoy me he propuesto encontrar algo a lo que aferrarme, una luz al final del túnel...aún no la he encontrado, saldré a cazar y cuando vuelva ya intentaré pensar algo.


Al salir de cazar he notado algo, cuanto menos, extraño. No hay animales de ningún tipo a los alrededores del refugio, me he tenido que adentrar casi dos kilómetros en la espesura, todo un riesgo, pero en el fondo ya ni me importa. Henry hoy no ha probado bocado, no ha podido ni abrir los ojos más de cinco segundos seguidos. Su fiebre se mantiene y sigue diciendo incoherencias. Voy a intentar dormir, pero dudo que lo consiga...

No puedo dormir, el amanecer está cerca y al fin he encontrado algo bueno, si no puedo dormir no tendré esas horribles pesadillas, lo cual__________ (algo pasa y el día 24 queda inconcluso)


Día 25º:

Estoy destrozada. ¡Henry se volvió loco ayer! Mientras escribía, se me abalanzó, con los ojos muy abiertos, gritándome que no quería morir. Está delirando, no se si es por el hambre o algo que le pasa internamente. Tuve que reducirlo, cosa que fue fácil debido a su estado físico, y permaneció inmóvil, tan sólo respiraba mientras dormía en el suelo.

Hoy salí para comer, me he apropiado del cuchillo de Henry, y me aventuré a ir al claro, donde rápidamente habían crecido diferentes tipos de árboles y plantas, y estaba repleto de criaturas que trepaban por ellas. Todas las criaturas que vi estaban fuera de mi alcance, así que continué por un territorio que aún no tenía explorado ni trazado en el mapa. Conforme avanzaba, lo iba añadiendo al mapa.

Era un sitio lúgubre, el aire parecía que era nocivo, y no había ni una criatura cerca de allí. No obstante no perdí la esperanza y seguí avanzando. Las plantas estaban muertas, y una neblina impedía la visión a más de dos metros. El suelo carecía de cualquier señal de vida, como si yo misma caminase hacia la muerte. Me disponía a retroceder cuando algo llamó mi atención.

Un nido, elaborado con maleza y demás escombros albergaba 2 huevos, tan grandes que me llegaban a la cintura. Los huevos eran de color negro intenso, con líneas rojas y ligeros tonos amarillos. Me quedé fascinada, pero comprendí que dejar que naciera cualquier criatura en ese terreno tan destrozado era un crimen, e intenté cogerlo, pero en cuanto puse una mano encima, noté un picor excesivo en mis manos, y comenzaron a sangrar. Me alejé inmediatamente y regresé al refugio lo más rápido que me permitía mi pierna. Cuando llegué me encontré a Henry sentado con la espalda apoyada en la pared, cabizbajo.

Estaba despierto y relajado, y aproveché para contarle lo sucedido. Cuando terminé de contarle lo del huevo me preguntó si había tocado algo de allí. Le comenté que toqué el huevo y le enseñé mi mano de la cual emanaba ligeramente sangre. ¡Me miró con los ojos desorbitados y me chilló que qué demonios hice! ¡Que había ido al territorio del necrohodos y que no se explicaba cómo es posible que haya conseguido sobrevivir, o acercarme a algún huevo sin haber muerto! Pero lo peor fue cuando me dijo, que ya había hecho todo, con aquella expedición, atraería al necrohodos hasta aquí.

Ahora Henry está dormido, y yo aquí escribiendo, mientras escucho pisadas que caminan cerca del refugio, aunque ya se alejan. Espero que no sea lo que creo que es...
Bueno, voy a intentar dormir algo, que me vendrá bien. Ya veremos qué pasa mañana.


Día 26º:

Quien lo diría, ya han pasado 26 días y parecen meses, sobreviviendo, cada vez más cerca de mi final.
Esta noche conseguí dormir un poco, aunque poco después me desperté por un ruido fuera del refugio, Henry seguía durmiendo, y como no escuche otra vez el ruido me acosté, pero volví a escucharlo, un sonido grave y fuerte, y después el silencio de nuevo, estuve atenta por si volvía a escuchar algo, pero nada ocurrió y empezaba a entrar la claridad del sol por la "puerta" del refugio así que decidí salir por algo de comer, cual fue mi sorpresa al salir que no había nada absolutamente nada, ni luz ni oscuridad, ni árboles, ni suelo, solo el vació y mientras caía me desperté.

A sido un sueño terrible, pero no tan diferente a la realidad, por que e vuelto a escuchar ese ruido mientras escribía esto y tengo miedo de salir, la muerte me acecha y no tardara en encontrarme, así que creo que hoy estaré en ayunas veremos si esta noche tengo ganas de escribir o lo dejo para mañana.


Día 27º:

Hoy se levanto un día oscuro, las nubes grises, hasta mi corazón late al ritmo de este pésimo ambiente de desesperanza, Henrry esta despierto, sonriendo, me dice que soñaba que comía sandia, aunque admite que le gusta mas el melón, sonríe porque sabe que si no lo hace, morirá triste, y no es bonito abrazar a la muerte con lagrimas en los ojos.

Mis sueños son terribles, pero no se escapan de la realidad, subsistimos de alimentos cercanos al refugio, la comida siempre me había dado sensación de renovación, de vida, ahora me incita a pensar que será el último presente que la naturaleza regale a mi vida.
Me gustaría atrapar a quien dijo que de todos los animales, el humano es el mas peligroso, si eso fuera cierto, seria el necrohodos el que estuviera en un refugio protegiéndose de nosotros y escribiendo un entupido diario, que solo servirá para que el que lo encuentre sepa que somos unos inútiles que murieron por causas... ¡DESCONOCIDAS!


Vine a salvar a henrry, ¿y ahora a nosotros dos quien nos salva? Podemos morir en cuestión de segundos, a nadie el importaría, Henrry solo es un humano con poderes, ¿y a quien quieren? A sus poderes, yo solo soy una soldado, y solo valgo algo si triunfo en mis misiones, siento como si me hubiesen arrancado el corazón y controlasen mi cuerpo como si de una marioneta se tratase, si salgo de esta, me revelare contra quien quiera usarme como arma y no como persona, sobrevivir para sufrir no es mi plan, no es mi destino, quiero morir....luchando por mi vida, en este refugio escondida no hago nada, solo ver como Henrry se vuelve esquizofrénico cada determinados ratos.

¿Donde esta la muerte cuando se la necesita? Cogí a Henrry y le golpee fuertemente en el hombro, quedo inconciente, y le deje una nota, ahora no es momento de describir lo que pone, empecé a andar por la selva, buscando una señal, buscando mi muerte, mi sed de vida, algo que me indicara que aun debía estar aquí, con Henrry, o en el mas allá, sin el, harta de recibir ordenes, de tener cuidado, de ser débil, me adentre hasta zonas realmente diabólicas, donde la sangre emanaba de los árboles y el viento traía carcajadas provenientes de algún lugar inexplorado, nada me atacaba, me sentía invulnerable, me sentía muerta en vida, toda mi vida siendo una ficha de ajedrez, yo solo quería volver a nacer.

Llegó la noche y acampe encima de un árbol, no quería volver con henrry en unas horas, necesitaba...despejarme, y aunque estaba preocupada por el, y con el remordimiento de haberle golpeado, se que no ice nada malo, si hubiese permanecido allí mas tiempo me habría desaparecido la cordura y le habría matado y después me habría suicidado.


Día 28º:

Estoy aterrada, casi no puedo ni escribir, lo que he presenciado hoy ha cercenado mi cordura. Esta maña desperté en el árbol, viva, que no es poco. Tras dar un "paseo" recapacitando decidí volver al refugio. La verdad es que fui un poco egoísta al desaparecer de esa manera, por muy poderoso que sea Henry estaba enfermo..."estaba", no creo que me acostumbre...

Bueno, iré al grano. Decidí volver con él, y ya en el refugio decidiría sobre mi "futuro". Al llegar vi que la puerta del refugio estaba entreabierta. Extrañada me acerqué lentamente, cuchillo en ristre. Al entrar vi a Henrry meditabundo, le pregunté que hacía y me respondió: "cumplir mi cometido". Al preguntarle por su cometido me explicó su misión...capturar al Necrohodos...vivo. Dijo que el consejo le había ordenado usar sus poderes para domar a esa bestia. De repente el suelo comenzó a vibrar al compás de los pasos de una bestia, no cabía lugar a dudas. Henry me quitó el cuchillo de la mano y se acercó a la salida. Giró la cabeza y me dijo unas palabras que se han grabado a fuego en mi memoria: "Vuelvo en un rato...o no" y comenzó a reír mientras cerraba el refugio.

No se escuchaba nada...de repente un rugido gutural seguido de otra frase que repetida por dos veces y media ha turbado mi ser acabando con los pocos resquicios de mi cordura...aún puedo oírlo...sus gritos desgarradores resuenan en mi mente y casi puedo saborearlas..."no tiene ojos…  no tiene ojos...no tiene..." esas son las últimas palabras de Henry...y pronto escribiré las mías...pero aún no, si he de morir, será luchando...


Día 29º:

No quiero salir... ya no está Henry... me gustaría haberlo conocido mejor... Comienzos recordar lo que estuvimos juntos, en el baño, como salía de aquel depredador, como luchaba por su vida a sabiendas de estar envenenado... Ayer lo perdí y le hecho de menos... sus palabras...

“No tiene ojos... ¡¡¡¡¡no tiene ojos!!!!! No tiene..." y aquél sonido aterrador, como una inhalación muy fuerte... me desespera. Henry cerró el refugio antes de irse... para siempre. En su lecho no hay nada, no tengo nada de él. No quería que ocurriese, pero mis lágrimas brotan... estoy manchando el diario... pero ya no las puedo retener más tiempo...

Desde el día que pisé este terreno, sólo han ocurrido desgracias, ¿qué hace esto aquí, si es tan peligroso? Henry tiene un poder ocular que si entra en contacto visual con algo o alguien, es capaz de aturdirlo... ¿y lo mandan contra un monstruo que "no tiene ojos"? ¡¡¡¡Qué clase de broma es esta!!!!!

¡Y todo lo tengo que sufrir yo! ¿Qué pinto yo aquí? ¡No tengo ninguna clase de poder especial! ¡¡Por qué me tiene que pasar esto a mí!!!

Creo que estoy enloqueciendo, no puedo salir afuera, a saber que me espera, ¡¡¡no quiero salir!!! ¡No he comido en todo el día, no se que hacer! ¡Joder estoy bien jodida! Me estoy volviendo loca... tengo que concentrarme y pensar algo... aun no me he recuperado de lo de ayer... voy a descansar. Hoy comencé a leer todas las páginas del diario, es increíble... todo lo que me ha pasado, ahora entiendo muchas cosas...


Voy a descansar...


Día 30º:

Acabo de despertarme, y es de noche...he dormido. Durante todo el día parece ser, el estar sin comida y totalmente desanimada ha contribuido mucho a mis horas de sueño.
Afuera noto el viento agitando, llevándose lo que queda de mi valor, y miro hacia el techo pensado que habrá sido de Henrry, todo está en calma y silencioso.

Henry tenia la misión de capturar al Necrohodos, y mi misión ya no la veo clara, no se que hacer, sin el, no tengo nada nuevo en que pensar, así que me fui a dormir de nuevo.

Me desperté en medio de la madrugada, llorando, había tenido un sueño que dejé bien relatado en la libreta: Caminaba por el bosque de noche, escuchando en eco los latidos de mi corazón, la voz de pánico de Henrry gritaba a lo lejos, yo seguía el sonido, el me pedía ayuda, nunca llegaba a donde el estaba, el camino se hacia largo, yo tropezaba, y corría, el seguía gritando, y cuando llegue a donde venían los gritos, ya no estaban, a mi espalda volvía a escucharlos y volvía a correr, y una vez mas desaparecían en la noche, venían de todas direcciones: "¡¡No tiene ojos!!" temblaba de miedo pero nunca llegaba a donde el estaba.

El hambre influía, pero era de madrugada y yo no tenia aun el valor suficiente para salir, y tampoco valor para dormirme, tenia mas miedo de escuchar a Henrry sufrir que el de ser devorada por cualquier cosa que acechase ahí fuera, hacía frío, y el viento soplaba, me llegaban susurros a los oídos "Que no te intimide el tiempo, no temas a la muerte, si temes a morir, morirás..." Cosa de mi imaginación y el hambre supongo. Después de darle vueltas a esas palabras que se colaron en mi cabeza, volví a dormirme.

Era de día, estaba algo mas descansada, y había tenido otro sueño, pero mas agradable, era una voz en la oscuridad y hablaba conmigo, me decía que lo había hecho muy bien, que había cumplido mi misión, que cesara en preocuparme, yo le preguntaba a esa voz quien era, y ignoraba la pregunta, solo decía que permaneciese en silencio y alerta, que así pasaría todo mas deprisa, pero, yo no estoy bajo las ordenes de nadie, es mi vida y yo decido si luchar o huir dejando mis miedos atrás, debo comer para recuperarme y saber que a sido de ese héroe llamado Henrry, debo armarme de valor, mi mente juega conmigo, pero ahora yo tengo el control, y no me rendiré, tengo que salir fuera, Henrry hubiese hecho lo mismo por mi, no puedo dejar que se vaya para siempre, espérame Henrry.

Informe de prueba Nº 67723

Prueba obtenida en la operación Necrohodos.

Alegación: Yo, miembro del consejo, encargado de recuperar y borrar cualquier dato relacionado con el caso, elaboro este informe para constar el fracaso de la misión, y de esta manera, archivar este caso sin dar a la luz ni la misión ni los resultados.

Declaración: Completando con el diario de Mia Cooper, tomando como referencia lo que se vio, el día 31, a las 3: 15 de la tarde, Mia abre la portezuela de una cueva desde el interior. El Necrohodos, la bestia que la había estado esperando allí durante dos días, tumbada frente a dicha portezuela, alzó la cabeza y tras un chillido, probablemente producido por Mia, el Necrohodos se levantó, agitó la cabeza bruscamente y tras permanecer inmóvil unos segundos, se marchó de allí, sin dejar rastro de Mia. El diario fue encontrado dentro de la cueva, no había nada más allí.

Tanto el enviado, Henry Buttercup, como la presunta rescatadora Mia Cooper, serán considerados muertos en combate, en una misión secreta.

Respecto al caso, no queremos que se entere nadie, así que, como yo mismo, dejemos que el resultado de esta misión sea... un mysteryo.


Informe confiscado y archivado en la cámara oculta de la villa, bajo jurisdicción de los fundadores y el consejo.