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Kyu, el rayo depredador
 Desde
pequeño este cazador fue conocido por su potencial. Fue creciendo y su
poder aumentó, así como sus anhelos de ser el mayor cazador jamás
existido. Un día una horrenda bestia marina arrasó su poblado y solo
él sobrevivió, ya que en ese momento estaba de caza. Maldijo y volvió a
maldecir su suerte, estaba convencido de que él habría sido capaz de
vencer a cualquier ser sobre la faz de la tierra y salvado a los suyos.
Desde aquel día persiguió el rastro de la bestia que destrozo su aldea.
Después de 4 años tras ella, y cuando estaba apunto de atraparla, se
cruzó en su camino una lagarto enorme, con garras afiladas y rápido
como el relámpago. Sus principios le impedían huir, por lo que
desenfundó su fiel espada y luchó con el lagarto. Tras derrotarlo,
mientras estaba curándose las heridas, apareció un misterioso hombre
ataviado con una gabardina roja.
-¿Quién eres tú? -Veo que has podido con un velociraptor gigante, eres el primero que lo consigue. -Me da igual, se cruzó en mi camino y fue lo último que hizo. -Como tantos en estos cuatro años-dijo el hombre paseando junto al cadáver-. -¿Cómo sabes tú eso?-dijo poniendo la espda en el cuello del hombre-. -Quita eso de ahí. -¿Por qúe? -Por esto-dijo golpeándole con dos dedos en el pecho, lanzándolo dos metros-. -¿Cómo has echo eso? -Los
milagros de las descargas eléctricas, si no me equivoco tu persigues a
una bestia marina, si me sirves te proporcionaré los poderes del rayo y
te aseguro que obtendrás tu venganza. -Seré tu más fiel siervo si cumples tu pormesa. -Sea así, que los resto de tu presa te concedan el poder y la velocidad de la tormenta más fiera.
El
hombre de la gabardina roja alzó la mano y el esqueleto del
velociraptor se unió a su piel y su espada se metamorfoseó en una más
temible, digno de un gran cazador.
-Ahora eres Kyu, el rayo depredador.
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