Kakashi-Gaiden: Anime y Manga
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Flametress


Durante el atardecer, la villa se encontraba tranquila, sin apenas algun ruido, pero el aire comenzo a cambiar. Un aleteo de algo bastante grande se aproximaba a la villa, y entro por un ventanal situado en la parte alta de la fortificacion de la villa.

Una vez dentro el dragón plegó las alas, agachó la cabeza y mostro su cuello, con varias cicatrices, a un ser misterioso, de apariencia humana, ataviado con una capa negra y una máscara blanca. Las escamas del dragón quedaban de un tono rojizo a la luz del atardecer.
-Te atacaron mientras te divertías eh?- Susurro el misterioso hombre, acercandose al dragon sin temor alguno. El dragón lo observaba con cautela, como si aquel hombre irradiase un aura de temor a pesar de su serenidad constante. Quizás su voz o su rostro oculto por una máscara le daban un aire un tanto tenebroso. Se acercó al dragón y le tocó el morro, y fue acariciando al dragón hasta llegar al ojo, donde colocó el dedo índice suavemente en el párpado de la bestia, y con la otra mano apuntó a un lienzo enorme, de varios metros tanto de largo como de alto.

Repentinamente, en el lienzo aparecio una figura de una aldea, y la pintura se movia, reproduciendo una especie de video sobre el lienzo, con pinturas cambiando de color y moviendose a una velocidad y precisión increíbles. Todo lo que había visto aquel dragón estaba siendo reproducido en aquel enorme lienzo. Se observaba una aldea, pero algo llamo la antencion del dragon en aquel momento, y el lienzo enfocó a un guerrero, que sostenía una lanza y pretendía enfrentarse al dragón.

-Vaya, quien es ese?-susurró el hombre mientras seguía con el dedo puesto en el párpado del dragon, mientras ambos miraban con interés el lienzo.
En él se veia como en guerrero luchaba contra el dragón, pero tan solo consiguió hacerle unas pocas heridas en el cuello. Seguidamente el dragón lo lanzó al suelo, y el lienzo comenzaba a ampliar la imagen del moribundo guerrero, dando a entender que el dragón se dirigia hacia él para asestarle el golpe final.
Pero de la nada apareció una figura roja, con un poder que ni las pinturas del lienzo conseguian atribuir, dejando a la figura como una sola mancha borrosa de color rojo.
-¿Qué hace él ahi?- Su mirada abandono el lienzo y se volvio hacia el dragón, apartándole el dedo del párpado - Has visto a un Dios, concretamente a Sir Auron... considerate afortunado de seguir vivo- una sonrisa leve sonó a través de su máscara.
El dragón se incorporó, estiró las alas y luego las volvió a plegar, para alzar el cuello y mirar por encima a aquel hombre.
-Recuerda que yo también soy un Dios, no me mires de esa manera jeje.
El dragón le enseñó los dientes y unas gotas cayeron de su boca al suelo, donde al caer, se incendiaron de inmediato.
-No estropees mi casa, te considero un aliado, pero no tolero que te pases de listo.
Giró bruscamente la cabeza, para mirar al dragón, el cual sintió en su interior una opresión interna que le impedía respirar. Mientras éste agonizada, el mismo dragón iba apareciendo en el lienzo, exactamente igual que el de la realidad.
-Veamos que arreglos te hago para que no vuelvas a tardar tanto en derrotar a alguien asi- y mientras hablaba, comenzó a señalar el lienzo y dibujaba unas lineas en el aire, que se iban plasmando en el lienzo.
A su vez, el dragón empezó a ver como de su espalda surgían tramos óseos, creandole un tipo de armadura ósea, extendiendose por los hombros, y alargándose por la cola y el cuello. Alrededor de su cabeza apareció una máscara ósea que también recubrían sus cuernos.
Finalmente, al otorgarle esa armadura al dragón, el misterioso hombre chasqueó los dedos y el lienzo empezó a arder, pero no le ocurría nada al lienzo. Solo el dragón, tumbado en el suelo, notó en su interior como si su pripio corazón le ardiese.

-Nunca te puse nombre, pero ahora eres Flametres, y a partir de ahora cuentas con una armadura y la capacidad de controlar el fuego a tu gusto.

El dragón hizo una reverencia y salió volando por el ventanal.

-A ver cómo respondes a esto... Sir Auron...